Familia Torres ha reducido un 47% sus emisiones de CO2 por botella, demostrando que el vino puede ser verde. La bodega ha implementado un programa ambiental que busca descarbonizar su producción y adaptarse al cambio climático. Además, han obtenido la certificación B Corp, un reconocimiento a su compromiso social y ambiental. Con raíces en el Penedès desde el siglo XVI, esta familia sigue innovando en la viticultura regenerativa. ¡El vino no solo se disfruta, también se puede salvar el mundo!
