La reciente negociación entre Estados Unidos y China podría cambiar las reglas del juego para los vinos españoles. Con la inclusión del vino en la lista de productos que podrían beneficiarse de rebajas arancelarias, el mercado chino se convierte en un campo de batalla. Los vinos franceses, italianos y españoles podrían enfrentar una competencia feroz si los aranceles se reducen. ¿Estamos ante una oportunidad dorada o un desastre en la mesa de negociación? La respuesta está en manos de Washington y Pekín.
