Italia ha vivido la vendimia más temprana de su historia, con un adelanto de hasta tres semanas debido a un calor extremo. Las temperaturas han alcanzado niveles récord, afectando la producción de vino en varias regiones. A pesar de los desafíos, algunos enólogos destacan la calidad de la uva recogida. Las técnicas de manejo del suelo se vuelven cruciales para adaptarse a estos cambios climáticos. ¡El futuro del vino podría depender de cómo manejemos el calor!
