La vitivinicultura de Puglia está en un aprieto con más de 4 millones de hectolitros de vino atrapados en bodegas. Las organizaciones locales piden un plan extraordinario para evitar que los precios se desplomen. Con una cosecha un 10% mayor, la presión sobre el mercado es real y peligrosa. Las medidas propuestas incluyen desde la destilación de crisis hasta la creación de un catastro vitivinícola. ¿Podrá Puglia salir de este lío y seguir siendo un referente del vino italiano?
