La compra de Louis Roederer reabre el debate sobre el encarecimiento del suelo vitícola en Borgoña. Louis Roederer adquiere la bodega Pierre Damoy en Gevrey-Chambertin. La operación se califica como "un momento histórico" por parte de la casa. El valor teórico de la finca se sitúa entre 350 y 500 millones de euros. La compra de grands crus en Borgoña se percibe como una herramienta de especulación, alejando la tierra de su función como instrumento de trabajo.
