Italia se enfrenta a un dilema vitivinícola con un exceso de producción que amenaza el futuro de sus viñedos. Lamberto Frescobaldi, presidente de Unione Italiana Vini, propone un plan para arrancar viñedos, pero solo donde sea necesario. La situación es crítica, con 42,6 millones de hectolitros de vino en bodega y una creciente presión sobre el mercado. Frescobaldi advierte que un arranque indiscriminado podría acelerar el abandono de tierras agrícolas. La discusión está en marcha y promete ser un tema candente en la próxima vendimia.
