La vendimia en Italia ha comenzado temprano en 2026, pero las previsiones de producción se retrasan debido a la incertidumbre climática. Bodegas como Cantine Settesoli y Cantine Ermes ya han iniciado la recogida. La incertidumbre meteorológica y los cambios en los métodos de análisis influyen en esta decisión. La anticipación de datos poco fiables puede afectar el mercado del vino y generar especulaciones.
