Las bodegas en Estados Unidos buscan atraer a los consumidores jóvenes con formatos innovadores y un lenguaje menos tradicional. Marcas como Bev apuestan por el vino en lata y alianzas con marcas no tradicionales. La estrategia incluye diseños llamativos, eventos temáticos y un lenguaje comercial más accesible. La Generación Z se acerca al vino de forma distinta, buscando facilidad, precio y afinidad cultural en su consumo. La tendencia apunta a reducir barreras de acceso y conectar con un público más amplio.
