Las ventas de bebidas alcohólicas fuera del local en Estados Unidos están en caída libre, y no, no es culpa del calor. En agosto, las cifras muestran un descenso del 3,6% en valor y del 5,4% en volumen, lo que hace que los productores se rasquen la cabeza. La cerveza, ese clásico del verano, no está dando la talla y los expertos están preocupados. ¿Qué significa esto para el vino? Tal vez sea el momento de que los aficionados se pongan creativos y busquen nuevas opciones. ¡El verano no tiene por qué ser aburrido para el vino!
