DoorDash acuerda comprar Instacart por unos 17.000 millones de dólares para unir sus redes de reparto y tecnología de compra online. La operación busca facilitar que supermercados y comercios vendan por internet y entreguen con mayor rapidez. Las empresas prevén combinar sus servicios de suscripción y ampliar las tiendas disponibles para sus clientes. El cambio también podría afectar a cómo las marcas de bebidas, incluido el vino, se anuncian y llegan al consumidor online.
El reparto digital se mueve

Opinión
Para entender los vinos españoles aporta poco, aunque hasta la botella más castiza tendrá que aprender a viajar en una app.