El mundo del lujo se enfrenta a un crecimiento moderado, y el vino no es la estrella del espectáculo. Las experiencias de alta gama están ganando terreno, mientras que el consumo de vino se debilita. Con un mercado de lujo que busca nuevas formas de conexión emocional, el vino podría estar perdiendo su encanto. La inteligencia artificial y el cambio generacional están redefiniendo lo que significa "lujo". Si pensabas que el vino siempre sería un símbolo de estatus, quizás sea hora de replantearlo.
