El presidente de los viticultores de Requena lanza una alerta sobre el futuro del cava, cuestionando si el prestigio puede sostenerse sin una rentabilidad justa para los viticultores. Asegura que el sector no puede ignorar a quienes cultivan la uva mientras se debate sobre precios y posicionamiento. La concentración de poder en manos de grandes bodegas está alterando el equilibrio del mercado, poniendo en riesgo la viabilidad del cultivo. La Denominación de Origen Cava debe involucrarse más en la defensa de los agricultores, o el prestigio del cava podría desvanecerse. La pregunta es clara: ¿puede el cava sobrevivir sin sus viticultores?
