El clima está cambiando y eso afecta directamente a la forma en que se producen los vinos en el noreste de Rumanía. Un estudio revela cómo las temperaturas y la humedad alteran la composición de la uva, lo que se traduce en cambios en el sabor y la estructura del vino. En años cálidos, los vinos son más alcohólicos y estructurados, mientras que en años frescos conservan frescura y notas florales. Esta información es clave para bodegas y productores que buscan adaptarse a las nuevas condiciones. ¡El clima no solo afecta tu bronceado, también tu vino!
