El vino italiano está pasando por un momento complicado, pero los espumosos están en plena forma, ¡como un superhéroe en un traje brillante! A pesar de la caída en volumen, la facturación se mantiene gracias a las botellas de mayor precio. El Prosecco sigue siendo el rey del espumoso, mientras que el método clásico italiano también se hace notar. Las ventas de vino de marca de distribuidor están en declive, lo que sugiere que los consumidores están volviendo a las marcas de productor. ¡Es un momento emocionante para los amantes del vino, aunque un poco preocupante para los que solo buscan una botella barata en el supermercado!
