Los compradores europeos han tomado las riendas del mercado del vino de alta gama, dejando a los estadounidenses en el banquillo. Con precios más bajos, Europa central ha visto un aumento impresionante en sus adquisiciones, pasando del 10% al 35% en solo tres años. Mientras tanto, los franceses están viendo cómo su participación se desploma. La analista Sophia Gilmour advierte sobre un exceso de existencias que podría complicar la recuperación del mercado. ¿Listo para entender cómo este juego de compradores afecta tu próxima botella de vino?
