Los pequeños viticultores del Douro están en una encrucijada, con parte de su vendimia sin comprador. La crisis se debe al encarecimiento de la producción y a un sistema de "benefício" que limita sus ingresos. La diferencia de precios entre las uvas para Oporto y las que quedan fuera es abismal, y la rentabilidad se ha vuelto un mito. Algunos productores están considerando abandonar sus viñas, lo que podría afectar gravemente al sector. ¡El futuro del vino en el Douro está en juego!
