El Gran Premio de Italia no solo es velocidad, también es un festín para los sentidos con Moët & Chandon y S.Pellegrino en el centro de la acción. Este evento se convierte en el escenario perfecto para brindar y disfrutar de experiencias gastronómicas de alto nivel. Desde el podio hasta los restaurantes de Milán, la celebración se extiende más allá de la pista. Con chefs de renombre y una botella de champán, la fiesta está asegurada. ¡Prepárate para un fin de semana donde el vino y la velocidad se dan la mano!
