La nueva medida en Champagne permite a los viticultores comprar hasta un 15% de uva externa, aliviando su carga fiscal. Aunque esto suena a fiesta, no cambia las reglas del juego en el etiquetado. Los consumidores seguirán viendo las mismas siglas en las botellas, sin sorpresas en el porcentaje de uva comprada. Esta es la cuarta vez que se aplica este margen, y los viticultores están en una danza entre la oferta y la demanda. ¿Listo para brindar con más Champagne en 2026?
¡Champagne a lo Grande!

Opinión
Interesante cómo la burocracia puede hacer que un viticultor se sienta como un niño en una tienda de dulces, pero con menos azúcar y más impuestos.