Canadá ha decidido abrir las compuertas del vino y otras bebidas alcohólicas entre provincias, como si fueran un grupo de amigos en una fiesta. Esta medida busca eliminar las barreras que hacían más fácil vender en Estados Unidos que en la provincia vecina. Con nueve provincias ya a bordo, el mercado interno se vuelve más fluido, aunque todavía hay camino por recorrer. Las pequeñas bodegas podrían beneficiarse enormemente de esta apertura, mientras que los distribuidores tendrán que adaptarse a un nuevo juego. ¡Prepárate para ver cómo el vino se mueve como nunca dentro de Canadá!
