El calor extremo está revolucionando la forma en que los viticultores toman decisiones sobre sus viñedos. Un estudio reciente muestra que la instalación de mallas de sombreo puede ser la clave para maximizar la rentabilidad en climas cálidos. Los consumidores están dispuestos a pagar más por vinos de viñedos adaptados al calor, pero esa disposición podría no durar para siempre. La adaptación al cambio climático no es solo una cuestión de cultivo, sino también de finanzas. ¡Es hora de que los aficionados al vino se pongan al día con estas tendencias que están cambiando el juego!
