La añada 2024 en Borgoña ha sido un verdadero campo de batalla para los viticultores, enfrentándose a heladas, mildiu y lluvias torrenciales. A pesar de los retos, algunos productores logran crear vinos frutales y equilibrados que prometen ser una experiencia única. La Chardonnay parece haber salido mejor parada que la Pinot Noir, ofreciendo rendimientos más cercanos a lo habitual. La creatividad y adaptabilidad de los enólogos han sido clave para salvar la calidad en esta cosecha complicada. ¡No te pierdas cómo esta añada se compara con las anteriores y qué sorpresas nos depara!
