La región de Beaujolais enfrenta un futuro incierto con una caída de la cosecha que podría llevar a insolvencias. La combinación de granizo y olas de calor ha dejado a los viticultores en una situación complicada. La presión del mercado y la disminución de la oferta están afectando a todos, desde productores hasta distribuidores. La advertencia de su presidente resuena en un sector que necesita estabilidad para sobrevivir. ¿Estamos ante el ocaso de una de las zonas vinícolas más icónicas de Francia?
