Imagina un Barolo que ha pasado un año de vacaciones en el Ártico, ¡y no en un resort de lujo! Rivetto y Hurtigruten han recuperado 1.002 botellas de este vino, sumergido a 34 metros de profundidad, para ver cómo se comporta en un entorno extremo. La cata comparativa reveló un vino más fresco y juvenil, ¡como si hubiera vuelto de un retiro espiritual! Este proyecto no solo es una locura, sino que también conecta dos mundos: las colinas de Serralunga y el helado norte de Noruega. ¡Prepárate para probar el "Arctic Barolo" en un barco, justo donde estuvo de vacaciones!
