Australia está en medio de un torbellino fiscal que podría cambiar el juego para los vinos premium. La eliminación de una ayuda al enoturismo ha desatado un debate sobre un impuesto que castiga a los vinos de alta gama. Con un sistema que parece más un laberinto que una ruta clara, el futuro del vino australiano está en la cuerda floja. Los productores están pidiendo un cambio que podría beneficiar a los amantes del vino de calidad. Si pensabas que los impuestos eran aburridos, espera a ver cómo afectan a tu vino favorito.
