Las ventas de vino sin alcohol están despegando en Rusia, especialmente entre los jóvenes de 18 a 22 años, donde han aumentado un asombroso 110%. Este fenómeno se debe a un cambio en los hábitos de consumo, donde la calidad y la estética del vino son más valoradas que nunca. La categoría ya no es solo para quienes no pueden beber, sino que se convierte en una opción chic para cualquier ocasión. Con la mejora en los métodos de producción, el vino sin alcohol ha ganado terreno en restaurantes de alta gama y en la vida cotidiana. ¡Prepárate para brindar sin resaca!
