Un estudio revela que la pervaporación en planta piloto mejora el aroma del aguardiente de uva, conservando compuestos volátiles deseables. La investigación destaca cómo esta técnica puede cambiar la percepción sensorial del destilado. Se comparan los resultados de la escala de laboratorio con los de producción a gran escala. El perfil sensorial de los aguardientes tratados en planta piloto es más favorable y aromático. ¡La ciencia del vino nunca fue tan intrigante!
