Taylor Fladgate ha decidido hacer un cambio radical en sus botellas de Oporto, reduciendo el vidrio en un 24% sin perder su esencia. Este movimiento no solo es un guiño al medio ambiente, sino que también promete un ahorro impresionante en emisiones de CO₂. La bodega ha estado trabajando en este rediseño durante dos años, asegurando que la tradición y la innovación vayan de la mano. Con más de 2,5 millones de botellas producidas anualmente, el impacto será notable. ¡Menos peso, más sabor y un planeta más feliz!
