
Un estudio reciente revela que los viñedos más antiguos de la Ribera del Jiloca tienen una diversidad microbiana que puede transformar el vino en una experiencia única. La investigación destaca cómo la edad de las viñas de Garnacha influye en la calidad y el perfil aromático de los vinos. Con viñedos como Inclinada, de 72 años, mostrando comunidades microbianas más complejas, el concepto de "microbial terroir" cobra fuerza. Estos hallazgos no solo son relevantes para enólogos, sino que también pueden cambiar la forma en que apreciamos el vino. ¡Prepárate para mirar tu copa con nuevos ojos!