
Las Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) e Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) en España han alcanzado un valor económico impresionante, superando los 1.834 millones de euros. Con más del 44% de las figuras de calidad agroalimentaria, estas etiquetas son un verdadero tesoro para los amantes de la gastronomía. Las frutas, quesos y aceites de oliva son los reyes de este imperio de sabores. Además, el mercado exterior está creciendo a pasos agigantados, consolidando la gastronomía española en el mundo. Si quieres saber más sobre cómo estas delicias están transformando el campo español, sigue leyendo!