
Pazo de Barrantes, una joya gallega, ha renovado su certificación como bodega sostenible, demostrando que cuidar el planeta y hacer buen vino no son mutuamente excluyentes. Con un legado que se remonta al siglo XVI, esta bodega no solo produce el mejor albariño del mundo, sino que también se preocupa por el medio ambiente. La implementación de tecnologías avanzadas y prácticas responsables la posicionan como un referente en sostenibilidad. Si pensabas que el vino solo se trataba de beber, piénsalo de nuevo: ¡también se trata de salvar el planeta! No te pierdas la oportunidad de conocer más sobre esta bodega que combina tradición y modernidad.