
Una levadura autóctona está revolucionando la forma en que disfrutamos del vino español, reduciendo el pH y el contenido alcohólico. Este avance es clave para adaptarse al cambio climático y mejorar la calidad de los vinos. Con la ayuda de Lachancea thermotolerans, los enólogos pueden crear vinos más frescos y agradables al paladar. Además, se han aislado cepas en regiones vitivinícolas como Ribera del Duero y La Mancha. Si quieres saber cómo esta innovación puede cambiar tu experiencia vinícola, sigue leyendo.