
La industria del vino en España enfrenta una crisis de relevo generacional que podría poner en peligro su continuidad. Con el 65% de los viticultores superando los 51 años, se necesitan 22.600 jóvenes para revitalizar el sector. A pesar de los desafíos, algunos jóvenes como Óscar de Íscar están demostrando que el vino puede ser una carrera viable y emocionante. La modernización y la sostenibilidad son claves para atraer a las nuevas generaciones. Si quieres entender cómo el vino español puede sobrevivir, este es el momento de prestar atención.