
El vino ibérico, tradicionalmente fuerte, ahora observa cómo Rumanía, Hungría y Moldavia están ganando terreno en el mercado internacional. Con precios más competitivos y una calidad en ascenso, estos países están desafiando la hegemonía española y portuguesa. La autenticidad y la gastronomía siguen siendo los puntos fuertes del vino ibérico, pero la competencia se intensifica. La clave para mantener su posición será la diferenciación y el valor añadido. ¡No te quedes atrás y conoce cómo se mueve el mundo del vino!