Las bodegas españolas están en pie de guerra ante la amenaza de un arancel del 200% a sus vinos en EE.UU. La preocupación es real, ya que este mercado es vital para las exportaciones. José Luis Benítez, de la Federación Española del Vino, clama por negociaciones para evitar que el vino sea una víctima de disputas comerciales. La situación es un recordatorio de que el vino no debería ser un peón en el tablero de ajedrez político. La incertidumbre está en el aire y el futuro del vino español pende de un hilo.