Un estudio revela que los viticultores suizos se dividen entre los que abrazan la gestión integrada de plagas y los que prefieren los pesticidas. La investigación destaca que la vid es uno de los cultivos más dependientes de tratamientos químicos en Europa. Curiosamente, el manejo de la vegetación y el uso de feromonas son prácticas populares entre los productores. Además, se observa que las decisiones sobre el uso de pesticidas no son aleatorias, sino que están influenciadas por factores económicos y de comportamiento. ¿Te atreverías a probar un vino suizo con menos químicos y más carácter?
