Estados Unidos ha decidido aplazar un arancel del 50% sobre productos canadienses, incluyendo vinos, lo que deja a muchos en el sector respirando aliviados. Aunque el presidente Trump habla de un acuerdo, Canadá aún tiene sus dudas y menciona que queda trabajo por hacer. La industria de los destilados en EE.UU. celebra la pausa, pero el futuro sigue siendo incierto. Con un impacto potencial de 20,000 millones de dólares, la situación es un verdadero tira y afloja comercial. ¿Quién dijo que el vino no podía ser parte de una guerra comercial?
