El Gobierno español ha decidido dar un respiro a los viticultores extendiendo los plazos de plantación de viñedo, una medida que llega en un momento crítico. Las adversidades climáticas y la caída del consumo han dejado a muchos productores en la cuerda floja. Con esta nueva normativa, los viticultores pueden planificar mejor sus operaciones sin miedo a sanciones. La Unión Europea también se ha puesto las pilas para ayudar al sector vitivinícola en esta encrucijada. ¡Es hora de brindar por la resiliencia del vino español!
¡Vinos en crisis, pero no en la copa!

Opinión
Es curioso cómo el vino puede ser el mejor remedio para las crisis, ¡aunque a veces la crisis sea el vino mismo!