Las exportaciones de riesling de Mosela están en caída libre, mientras otros blancos europeos se llevan la palma. La región, famosa por su vino, enfrenta problemas de precios y distribución que la ponen en una situación complicada. A pesar de la caída, algunas bodegas siguen brillando en el mercado internacional, pero no representan a la mayoría. La falta de relevo generacional y la concentración de viñedos son señales preocupantes para el futuro de Mosela. Si quieres entender por qué tu riesling favorito podría estar en peligro, sigue leyendo.
