Estados Unidos ha decidido vetar las importaciones de alcohol canadiense, y eso incluye el vino. Aunque el impacto en el vino generalista es limitado, el icewine canadiense podría sufrir más. La medida se enmarca en una disputa comercial más amplia y podría alterar la planificación logística de importadores y distribuidores. La guerra de aranceles ha dejado a muchos preguntándose qué pasará con sus bebidas favoritas. ¡Prepárate para un brindis... o un lamento!
