El Véneto ha sido golpeado por eventos calamitosos que han afectado a sus viñedos y bodegas. Italia ha declarado la excepcionalidad de estos daños, lo que abre la puerta a medidas de apoyo para los afectados. Esta situación no solo impacta a los viticultores, sino también a cooperativas y empresas del sector. La respuesta administrativa es clave para la recuperación de la región. ¿Quién dijo que el vino no tiene drama?
