Una provincia canadiense ha decidido poner un gravamen del 50% al alcohol estadounidense, incluyendo vino, como respuesta a los aranceles impuestos por Estados Unidos. Esta medida busca proteger a los productores locales y restaurar un comercio justo entre ambos países. Con este nuevo impuesto, las ventas de vino estadounidense en Saskatchewan podrían caer aún más, lo que abre la puerta a que los canadienses se enamoren de sus propios vinos. La situación se complica en un mercado donde el alcohol estadounidense ya está perdiendo terreno. ¡Prepárate para ver cómo los precios de tus vinos favoritos pueden cambiar de la noche a la mañana!
