Las exportaciones de vino italiano han caído un 6,2% en el primer semestre de 2026, y Estados Unidos lidera la lista de compradores que han reducido sus compras. A pesar de la caída, hay un pequeño rebote en julio y agosto que podría dar esperanza. Los espumosos se mantienen a flote, mientras que los vinos tranquilos sufren más. La situación refleja un ajuste en el mercado que podría afectar a bodegas y distribuidores. ¿Qué significa esto para el futuro del vino italiano?
