El Gobierno español amplía las autorizaciones de replantación de viñedo a ocho campañas, con prórrogas excepcionales por catástrofes. Se busca dar flexibilidad a viticultores para inversiones y adaptaciones. La norma se ajusta al Reglamento (UE) 2026/471 para enfrentar la caída del consumo de vino y la inestabilidad en los mercados.
