Las exportaciones de vino chileno están en picada, y Estados Unidos es el principal culpable. En julio, las ventas cayeron un 36% en volumen, y eso no es un buen augurio. Brasil, por otro lado, parece estar salvando la situación con un crecimiento del 8,8%. La industria chilena está buscando nuevas estrategias para abrir mercados y mejorar la oferta. ¿Te imaginas un vino de baja graduación alcohólica? ¡Eso sí que es un giro inesperado!
