La administración de Javier Milei está a punto de cambiar las reglas del juego en el vino argentino, reduciendo controles y trazabilidad. Con la nueva propuesta, la elaboración de vino podría hacerse con mostos almacenados, lo que podría alterar la calidad y el precio. La intervención del Instituto Nacional de Viticultura se verá disminuida, dejando más poder a las bodegas. ¿Estamos ante un vino más libre o un desastre en la botella? ¡Entérate de todos los detalles que podrían cambiar tu próxima copa!
