La investigadora Anne Ganteaume propone que la prevención de incendios empiece en el diseño y el cuidado del territorio. En viñedos expuestos, orientar las hileras contra el viento dominante podría dificultar el avance de las llamas. Mantener a raya la hierba seca también importa: puede actuar como una mecha, aunque las cubiertas vegetales aporten beneficios al cultivo. El cambio climático podría ampliar la temporada de riesgo y aumentar el tamaño de los incendios, con consecuencias para las cosechas y las bodegas.
Viñedos que frenan el fuego

Opinión
Entre una cubierta verde y una viña en llamas, hasta el más romántico acaba prefiriendo que el paisaje no venga con servicio de bomberos incluido.