La vendimia en España ha comenzado de forma temprana en diversas regiones, con estimaciones de entre 34 y 36 millones de hectolitros de vino y mosto. Las condiciones climáticas han impactado en la calidad y cantidad de la cosecha, con desafíos como el calor, la falta de lluvias y el riesgo de deshidratación de la uva. La campaña pasada sirve de referencia para medir la evolución, con variaciones en distintas comunidades como Andalucía, Valencia, Murcia, Cataluña, Aragón, Rioja, entre otras.
