Una investigación de la Universidad de La Rioja muestra que aplicar urea sobre las hojas puede mejorar la composición de las uvas tempranillo y tempranillo blanco sin reducir la producción. La técnica busca ayudar a afrontar el desfase entre la maduración de la uva y los cambios que provoca el clima cada vez más cálido. Los resultados dependen de la variedad, el tiempo y el momento de aplicación, y en varios casos destacó la dosis más alta estudiada. Además de favorecer el aroma y otros componentes relacionados con la calidad del vino, el método podría reducir el uso excesivo de fertilizantes y su impacto ambiental.
Urea para una uva mejor preparada

Opinión
El cambio climático ya complica bastante la vendimia; por suerte, la urea no necesita que le demos una cata para demostrar su utilidad.