La venta de alcohol se detiene en Tailandia durante las festividades budistas, lo que significa que los amantes del vino tendrán que esperar. Esta prohibición afecta a tiendas y restaurantes, y quienes la ignoren pueden enfrentarse a penas severas. La medida es parte de una normativa que busca respetar las tradiciones budistas. En un país donde el turismo es clave, esta restricción podría impactar las ventas de vino y otras bebidas alcohólicas. ¡Prepárate para un par de días de sobriedad forzada!
