Los consumidores están dispuestos a pagar hasta un 17% más por vinos cuyas uvas han sido protegidas del calor extremo. Un estudio revela que el uso de mallas de sombreo es la opción más valorada frente a cambiar de variedad o región. Aunque los precios pueden subir, el interés del consumidor por prácticas ambientales tiende a disminuir con el tiempo. El Cabernet Sauvignon de Napa County es el protagonista de esta investigación que pone en jaque las decisiones de los productores. ¿Quién diría que un simple sombrero podría hacer que tu vino sea más caro?
